Foto 6

Como la literatura no me da de momento para vivir, tengo que trabajar en algo más. Esta es mi oficina (bueno, en realidad, es la antigua, pero se parece mucho), siempre entre papeles. Trabajo de contable, por llamarlo de alguna forma, porque acabo haciendo de todo. Aunque no es mi sueño ni mi vocación, no me quejo. Tengo un horario bastante cómodo y no es un trabajo que me estrese mucho. Espero que mi futuro no esté delante de ese ordenador. El desorden que se aprecia... como el de mi cabeza.