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Fotos

| Como la literatura no me da de momento para vivir,
tengo que trabajar en algo más. Esta es mi oficina (bueno, en realidad, es la antigua, pero se parece mucho), siempre
entre papeles. Trabajo de economista. Aunque no es mi sueño ni mi
vocación, no me quejo. Tengo un horario bastante cómodo
y no es un trabajo que me estrese mucho. Espero que mi futuro no
esté delante de ese ordenador. El desorden que se aprecia...
como el de mi cabeza. |
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