| De derecha a izquierda: Alfredo
Gómez Cerdá, con el recién otorgado premio
Gran Angular en su poder (la codiciada estatuilla); Laura
Gallego: aunque nos conocíamos virtualmente, ese día
nos conocimos realmente; y por último, un servidor, feliz y
contento de la vida en general y de ese momento en particular. A ver
si se me pega algo de estos pedazo escritores. |